domingo, 15 de marzo de 2009

VARIOS I

I

Me encuentro en solitario, meditando sobre tus motivos, comprendiendo los míos, no más claros que los tuyos, quizá ajenos, lejanos, complejos; sin embargo, me esfuerzo por entender que son del orden de lo racional: lo que se debe ser, y lo que se debe hacer… y aun así insisto en permanecer en la otra orilla, la de mi soledad donde no llega la razón, ni tus motivos, mucho menos los míos.

II

Hoy no quiero hacer nada por mi, recuerdo la otra noche nuestra última conversación buscaba que tus manos me cobijaran, que consolaras mi cuerpo tibio, tembloroso, esa noche lo hiciste todo por mi, recuerdo tus labios de rojo carmesí, acercándose, me dijiste que te gustaba como sostenía la respiración; pero a pesar de todo, te levantaste de mi lado, te marchaste y aun espero aquellos labios que por momentos me dejaron sin respirar.

2 comentarios:

Pedro Cárdenas dijo...

Que se puede decir ante estas palabras....sentidas, llenas de recuerdos que se niegan a ir...com siempre en tus escritos...para pensar un poco en lo que nos ha ocurrido....

Diana M Sierra dijo...

Bueno la idea es pensarnos un poco, sentir a traves de las palabras lo que no se puede sentir de ninguna otra manera… un abrazo gracias por estar tan pendiente de mis escritos…