sábado, 20 de febrero de 2010

III

Tu hermosura languidece, se apaga en la cama vacía,
bajo estas sabanas húmedas tu sexo se muere,
no importa ya estas adentro, ya duele, ya lastimas…..

…No apaguen la luz, me encanta así, me da miedo a oscuras… susurras al oído,
pero no importa, al fin y al cabo el trabajo esta hecho.

Llegada la mañana, de nuevo lastima entras y te marchas con hipocresía,
tenías razón, nada dura y regresas a las sabanas como un cadáver inútil

…No te pidas perdón, tú quisiste, de que te arrepientes,
ya aprenderás a olvidar, a vivir y no callar.

4 comentarios:

Adriana dijo...

Hay un sabor que me gusta y que no me gusta... pero realmente me gusta más el que vayas adquiriendo, formando un acento en tu escritura...

Diana Milena Rodríguez. dijo...

Hola Adri, gracias por estar pendiente del blog y por tus comentarios; tienes razón yo se que en esta nota hay de fondo una carga y quizá un trasfondo hasta oscuro (si así lo puedo llamar), pero a su vez también es una reivindicación de otras cosillas, una reflexión, un ir más allá. Un abracito.

Old_Fashioned_Lover_Boy dijo...

me he sorprendido de mismo, Cuyantas veces pase por aquí pensando que habia dejado un comentario ..y nada ... Pido disculpas.

Del texto entre crudeza carnal de la rtealidad amatoria y belleza sutil del acto de amar; extraña mezcla que se da con naturalidad en la vida, pero no tan seguido en las letras.

Mi propio pudo me inmpide ser carnal, mas admiro a quienes logran escribir asi.

Saludos

Old_Fashioned_Lover_Boy dijo...

Las huellas se quedan en pasos marcados, se hunden en la tierra y permanecen ahí.

Solo falta caminar, que las huellas solas quedarán.